Calma y resistencia
Seguro que más de un@, me incluyo, después del fin de semana cuando sonaba el despertador el lunes recordándonos que tocaba levantarse para ir a trabajar hemos dicho y/o pensado: "con lo agustito que se está en casa". Ahora, estamos en casa . Y nos sentimos prisioneros. Es cierto que no por decisión propia sino gubernamental y no por privación de nuestro derecho fundamental a la libertad sino por responsabilidad , para contribuir a que este maldito coronavirus deje de extenderse destruyendo vidas a su paso, para facilitar de este modo el trabajo de todos aquellos que para cuidarnos, ya sea personal sanitario, emergencias, fuerzas de seguridad, limpiadores, transportistas, cajeros de supermercado... y un largo etcétera, se exponen a diario en jornadas extenuantes, con escasa seguridad y mucha incertidumbre, enfrentándose cara a cara a la pandemia para salvar a los enfermos, a los vulnerables y protegernos a los que asistimos desde nuestros hogares bien sea por radio, t...