21 mayo 2007

La casa de té

Debéis perdonar mis largas ausencias pero esto del blog, quizá me ha llegado demasiado tarde como para mantener una puntual actualización más propia de personas que o bien trabajan en el medio, o no tienen cargas familiares lo que les facilita la libre disposición de su tiempo para atender a sus lectores.
No obstante, sigo por aquí y de ahora en adelante lo seguiré haciendo para plasmas las reseñas bibliográficas de mis últimas lecturas, a falta del tiempo y dedicación que me supondría acometer otro tipo de post.
Por otra parte, ISANTA, también está parada momentáneamente, porque estoy valorando la decisión de acometerla en privado, dado que hasta ahora, nadie ha manifestado valoración alguna de lo escrito y así aprovechar para remitirla como inédita en algún certámen literario.
Pero este post, básicamente, es para comentaros la novela de Ellis Avery, "La casa de té" y que es su primera novela.
En ella, y de la mano de su protagonista, nos introducimos en la milenaria ceremonia del té japonesa y su significado. La joven, huérfana, llega al Japón de principios del x. XIX de la mano de su tío, que viaja hasta allí para evangelizar a sus gentes en el cristianismo y muere en el incendio que se declara en el alojamiento que la orden les tiene allí reservado. La muchacha, apocada y con rasgos comunes a la gente humilde japonesa, será acogida por una familia de maestros de la ceremonia de té que la tomaran a su servicio al tiempo que se encargan de su educación y cuidado. La novela narra el viaje iniciático de esta joven desarraigada que adoptará como propia una cultura ajena a la que sucumbirá en todos los sentidos marcando para siempre su existencia.
Con estos extraordinarios ingredientes, la historia podría haber dado un interesante relato que, unas veces por la pésima traducción y una gran mayoría por la espesa narrativa de la autora se convierten en un auténtico martirio para el lector. Para colmo de males, la protagonista es tan odiosa que la empatía con la historia no existe por lo que la trama se desarrolla de forma iregular, a tirones, con algún momento muy bueno que rápidamente se diluye en consusos pensamientos, nombres y circunstancias. La parte mejor trabajada, con diferencia, es el capítulo final, que en esencia y con poco más, podría haber conformado un relato mucho más interesante. También hay otros elementos que podrían haberse explotado mejor y que la autora no ha sabido consolidar, ofreciendo bosquejos de algo que pudo ser y no es.
Pretenciosa en muchos puntos, mal escrita en definitiva y hecha más como un guión que con el sentimiento con el que pretendidamente parece imbuirse.
Sólo recomendable para curiosos de la cultura oriental y siempre que no tengan un libro mejor a mano.
Calificación: Muy deficiente
Lo mejor: Su capítulo final. Lástima que la autora no encontrase su salsa hasta ese último momento.
Lo peor: su estructura; Su traducción; Su protagonista.


Escuchando LA QUINTA ESTACIÓN "Me muero"