28 octubre 2014

Los cuerpos extraños

El último libro de Lorenzo Silva, protagonizado por su extraordinaria pareja de guardias civiles Bevilaqua y Chamorro, resultó de los más premonitorio cuando en su trama se hablaba del asesinato de una alcaldesa y, semanas después, conocíamos el crimen de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León.
Pero más allá de esta trágica coincidencia, la trama de "Los cuerpos extraños" gira en torno a la investigación de una trama de corrupción política, algo, para nuestra desgracia, está muy a la orden del día, especialmente esta semana, con las detenciones llevadas a cabo por la Operación Púnica.

Silva, gran especialista del género negro español, nos acerca una realidad que es tan sólo la punta de un inmenso iceberg, dejándonos una sensación de impotencia e insatisfacción tras la lectura, no porque sea mala, sino porque es irresoluble y fiel a la realidad.

Sus protagonistas están ya bien curtidos y, sin embargo, siguen dándonos a conocer nuevas facetas de sus vidas, en este caso, tenemos la oportunidad de saber un poco más del comportamiento del Vila más íntimo, por primera vez en la saga con una relación "estable", porque no considero como tal la bellísima historia que tenía en "La niebla y la doncella", sin duda una de mis favoritas de la serie, que choca frontalmente con la situación opuesta de su compañera, Chamorro, más oscura en este libro, menos centrada profesionalmente, más vulnerable.
La investigación, como siempre, nos atrapa hasta ese final que, por intuido, no resulta menos despreciable.
Certera, breve, aunque no perfecta, es imprescindible para los seguidores de la saga y para confirmarnos, una vez más, el buen hacer de Silva, rey indiscutible del género negro nacional.

Calificación: Bien

Lo mejor: Su visión profética; conocer más a Vila fuera de su entorno laboral; su franqueza.

Lo peor: Que deja mal sabor de boca

27 octubre 2014

Crimen en directo

Siempre es un acierto acudir en busca de acción a esos autores cuyos libros nunca decepcionan.
Esto sucede con la escritora sueca Camilla Läckberg.
Pertenece a esa suerte de escritores de novela negra que llegaron del frío, para mostrarnos tramas sórdidas, investigaciones policiales veraces y complicadas que escondían, además, interesantes estudios de la psique humana, de conductas y sobre todo,del entorno familiar, transformándolo en un nuevo escenario de pesadilla.
Así mismo, no falta una trama que aprovecha para realizar una crítica social que no deja indiferente.
En "Crimen en directo", la autora retoma el tándem protagonista de sus tres libros anteriores para seguir contándonos su evolución coincidiendo con la llegada de un programa de telerealidad, que va a grabarse en su localidad.
La muerte de uno de los concursantes tras una discusión grabada, unida a las dudas que se le plantean a Patrick Hëdstrom,  encargado del caso, a la hora de dar por cerrado otro de una muerte por accidente de circulación en extrañas circunstancias, son los hilos conductores de una trama solvente, ágil que atrapa inevitablemente al lector pese a que, para aquellos habituales del género, pronto intuimos el responsable. Y esta baza, lejos de jugar en su contra, favorece la lectura en nuestro afán por entender qué lleva a alguien a actuar de ese modo.
Destacable y extraordinaria la crítica que subyace hacia los programas de telerealidad, sus participantes, sus organizadores y el público en general que consume este tipo de productos.
También hay una trama que ataca directamente a los homófobos muy bien tratada y mejor llevada.
Da mucho que pensar.

Puntuación: Notable
Altamente recomendable para los amantes del negro inteligente.

Lo mejor: La fabulosa construcción de sus personajes secundarios; su crítica voraz; su agilidad.

Lo peor: El personaje de Erika que tanto nos cautivó en "La princesa de hielo", va paulatinamente perdiendo su esencia con cada nueva entrega, evolucionando lógicamente con las circunstancias de su vida mientras que el de Patrick adquiere más entidad y no se aprecia en él esos cambios, que por otra parte, no tienen una reacción "real" por parte de Erika.