07 abril 2015

Mujer en punto cero

Hay libros que llegan a nuestras vidas de forma fortuita, atesorados por otras personas que los han disfrutado con anterioridad. Ese es el caso de "Mujer en punto cero", de la egipcia Nawal al-Sa'dawi,que recibí como regalo, casualmente el significado del nombre de la autora en nuestro idioma.

La historia es un relato corto de  extraordinaria intensidad, que pese a haberse escrito en 1973, conserva desgraciadamente aún hoy toda su vigencia y el espíritu de denuncia con que fue concebido por su autora. Nos habla de una mujer, Firdaus, a unas horas de ser ejecutada por el asesinato de su proxeneta y habiendo renunciado a solicitar su indulto.
Rememoramos con ella su vida, desde su infancia en la aldea donde creció ya estigmatizada según las costumbres religiosas, su juventud truncada por el destino, hasta llegar a las circunstancias que la llevaron a prostituirse para sentirse dueña de si misma en un mundo, dominado por hombres.
Durante el recorrido, con una prosa mas propia de una fabulación o leyenda, es imposible no sentir la impotencia ante la injusticia, el maltrato y el sometimiento que sufren las mujeres que, como la protagonista, cometen el error de soñar con ser libres, cuando el precio a pagar es el de la propia vida.

Calificación: Sobresaliente
Un acercamiento en primera persona a una realidad a la que damos la espalda por sentirla ajena

Lo mejor: Su estructura; las reflexiones que sobre sí misma tiene Firdaus; la tenebrosa conclusión final de la protagonista

Lo peor: Que pese a los años transcurridos, hay muchas Firdaus 

31 marzo 2015

Ofrenda a la tormenta

Hoy os traigo el libro que cierra la trilogía del Baztán que inició Dolores Redondo con "El guardián invisible", abriendo para todos nosotros un nombre nuevo en el resurgir de la novela negra en español.
Como aquél primer libro, este afronta con nuevos bríos, más dinamismo y fuerza, el desenlace de los asesinatos que han tenido en jaque a la inspectora Amaia Salazar y a su equipo de investigación.
Por fortuna, abandona la reiteración innecesaria de la que adolecía el segundo libro, "Legado en los huesos", quizá el más flojo de los tres.
Además, al tratarse de la parte final de la historia, se centra más en la trama policial, lo que es de agradecer y que tanto se echa de menos en los anteriores, sin abandonar las tramas familiares aunque dejándolas en un segundo plano, como complemento, lo que hace que la narración fluya  manteniendo el interés desde el principio hasta el final.
No obstante, existen, como en sus predecesoras, errores de bulto e inverosimilitudes que perjudican un poco la credibilidad de las situaciones y algunos hechos si bien sin perjudicar al conjunto.
Entre ellos, destacaría por ejemplo el conflicto conyugal que se plantea entre Salazar y James, su marido, cuando este último se ve obligado a regresar a E.E.U.U. para la operación de su padre para lo que la inspectora debe solicitar un permiso que realmente nunca llega a hacer, que es motivo de discusión de la pareja y que la autora elimina poniéndola de  vacaciones, asignándole en ese mismo período la asistencia a un curso en Quántico y sin embargo, si bien es cierto que algunos sucesos pueden motivar la suspensión de sus vacaciones, no se menciona en ningún momento y permanece en activo y en la investigación hasta el final.
Por otro parte, está su amigo de nueva Orleans, Dupreé, ese misterioso agente del FBI que sólo la llama en la noche,  cuando ella lo necesita, para orientarla. Hasta ahí bien.
Pero a diferencia de los otros libros, se da una situación que impide que haya una conversación fluída en la que la inspectora pueda informarle puntualmente de todos los avances de la investigación y, sin embargo, recibirá respuestas. ¿Quién le ha facilitado los datos a Dupreé? ¿Es vidente?
Aunque si tenemos en cuenta el modo en que se resuelve el libro, creo que habrá más historias protagonizadas por ambos donde se nos desvelarán estas incógnitas.
Hacia la mitad del relato, tenemos fundadas sospechas del culpable, aunque hay que reconocer que el climax final de la historia, donde se confirma nuestra sospecha así como el grado de implicación del culpable, el escenario en que ocurre, es de lo mejorcito.
De este modo, Redondo concluye de forma satisfactoria una historia con momentos brillantes pese a sus errores, ofreciéndonos la posibilidad de poder encontrárnosla de nuevo en nuestro camino.

Calificación: notable.
Imprescindible la lectura previa de los libros anteriores aunque, nadie se asuste, no resulta pesada en absoluto.

Lo mejor: Por fin la trama policial cobra la entidad que se echaba de menos en los anteriores libros; la capacidad de plasmar los interconflictos de los personajes que tienen una construcción psicológica muy buena; la relación Markina-Salazar: digna de estudio; el giro inesperado que toma la historia a raíz de un asesinato que nunca habríamos imaginado; la coralidad del libro donde por fin conocemos mucho mejor a otros personajes; su brutal inicio; su climax final.

Lo peor: Algunas inverosimilitudes; que se ha descuidado mucho la trama familiar, especialmente la relación madre-hijo de la protagonista teniendo en cuenta los antecedentes

24 marzo 2015

Las huellas imborrables

He aquí el quinto libro de una autora que se dio a conocer con una gran historia, "La princesa de hielo", y que desde entonces, no ha dejado de ampliar el imaginario de crímenes iniciado con ella descubriéndonos, con cada nueva entrega, las infinitas mezquindades, horrores y secretos que puede llegar a albergar el alma humana.
Camilla Läckberg se ha convertido gracias a ello en la escritora de novela negra por excelencia, de la narrativa actual.
Si bien los personajes conductores del relato se han mantenido desde el primer libro, evolucionando de forma desigual y no a gusto de todos los seguidores, al menos en mi caso, las tramas de los casos abordados han mejorado sustancialmente, explotando sin piedad el lado oscuro de la psique humana, profundizando en cuestiones de innegable actualidad y apostando  por la deducción lógica e inteligente, apoyada por la ciencia justa y necesaria pero sin trucos, de la que adolecen los procedimentales criminalísticos televisivos.
El humor, en ocasiones negro, sigue presente y se agradece pues su autora lo dosifica eficázmente para paliar la crudeza de algunos pasajes que moralmente, podían tacharse de intolerables.
Una vez más el pueblo de la autora vuelve a ser escenario de un crimen con ecos en el pasado, dejando patente, aún más si cabe, el dicho de que al final la verdad siempre sale a relucir.
Erica retoma su trabajo tras su maternidad y en esta ocasión Patrick asumirá, o intentará hacerlo al menos, su baja paternal en medio de una investigación que, de forma inesperada, guarda relación con la juventud de la madre de Erica.
Una nueva incorporación en la comisaría, de nuevo femenina, será otra de las historias paralelas que completan un relato más coral de lo habitual, con espacio para la denuncia social, para la memoria histórica y para saber porqué la naturaleza humana, tiende a repetir, generación tras generación, los mismos errores en su busca errática por la justicia.

Calificación: Sobresaliente. Una historia tejida a conciencia para atraparnos desde el principio hasta el final.

Lo mejor: La extraordinaria configuración de personajes y la, ya reconocida, habilidad de la autora para los saltos temporales cada vez más complejos y mejor construidos; la necesaria humanización y acercamiento al personaje de Mellberg; la posibilidad de ver las dos caras de una misma moneda sin poder evitar la angustia idéntica que ambas esconden haciéndonos difícil decidir cuál de ellas es la buena y cuál la mala porque ambas se complementan y no existen una sin la otra.

Lo peor: Que el personaje de Erica, a fuerza a vivir su nueva realidad, resulta a veces demasiado ireal; que el tandem Erica-Patrick ha perdido su frescura si bien la inclusión de nuevos personajes y situaciones, o el nuevo protagonismo de otros, compensan el desequilibrio.

12 marzo 2015

La canción de los maoríes

Continuación de la saga de Nueva Zelanda iniciada con "En el país de la nube blanca", regresamos de nuevo a la floreciente colonia de la isla Sur algunos años después, en concreto al último tercio del siglo XIX para acompañar a las nietas de las protagonistas del primer libro.
Ambas criadas, a diferencia de sus abuelas, en la isla dentro de una posición acomodada, darán a su vida un giro de 180º como consecuencia de las decisiones personales que cada una de ellas tomará para afrontar su futuro.
Si bien al principio uno se queda con el mal sabor de que los personajes protagonistas del primer libro aquí ocupan un discreto segundo plano, pronto nos dejamos guiar por las experiencias vitales de Elaine, hija del matrimonio entre el hijo de Helen y la hija de Gwineyra y su prima, Kura, fruto de la relación del hijo de Gwineyra y una joven maorí, tan opuestas la una a la otra tanto en sus caracteres como en su visión de las cosas.
Así mismo, se introduce una interesante aproximación a la vida en las explotaciones mineras de la época, así como a los inicios de la figura del comercial de ventas actual, en este caso introduciendo entre los nativos y colonos un invento revolucionario para la industria textil: la máquina de coser.
Por otra parte, cobra entidad la búsqueda de la mujer por un reconocimiento más allá de las virtudes domésticas. También se trata, de nuevo, el tema de la homosexualidad y el condicionamiento social que conlleva y se introduce más abiertamente la violencia de género en el matrimonio.
Otro aspecto a destacar es el acercamiento a las personas con discapacidad, su lucha y afán de superación, y su constante choque contra la incomprensión social.
Mejor elaborada que su predecesora, más dinámica y con una final que nos avanza algo de lo que podemos esperar en el desenlace de la saga.
Una historia de las de antes, desde las perspectiva actual.

Calificación: Notable.
Para quien busca perderse en una historia con sabor costumbrista.

Lo mejor: La extraordinaria construcción del personaje de Elaine y el tratamiento de sus traumas; la eterna lucha entre patrones y trabajadores aún hoy vigente; Lo estimulantes que resultan todos y cada uno de los personajes femeninos; El enigmático personaje de Emere; la historia de William.

Lo peor: Que como ya sucediera con el libro anterior, busca dejar cerrados todos los conflictos de forma un tanto almibarada.

06 marzo 2015

En tercera persona

Invitados por ecartelera, tuvimos la oportunidad de acudir al preestreno de "En tercena persona" , en cines desde hoy, 6 de marzo.
El aclamado director Paul Haggis, responsable de la inolvidable "Crash" , vuelve en esta ocasión para presentarnos un dramático juego de expiación de la culpa, remordimientos y la búsqueda de la rendención con el amor, en distintas manifestaciones, como motor.
Para ello se vale de un particular triángulo de parejas que convergen en un nexo común, si bien previsible, con un desenlace bien desarrollado e impactante gracias a un audaz montaje. 
Un escritor trabajando en su última novela, su amante, y una mujer engañada (Liam Nesson, Olivia Wilde, Kim Basinger) desde París; un comercial y una gitana (Adrian Brody, Moran Atias)  desde Roma;  un matrimonio roto en lucha por la custodia de su hijo en tramites con su abogada (Mila Kunis, James Franco, Maria Bello) desde Nueva York.
Una película con buen ritmo y momentos de humor (extraordinario Brody) mecidos por una banda sonora limpia y magistral.
Extraordinaria exposición de una trama que resulta todo un homenaje al proceso creativo de un escritor, con unos actores creíbles y entregados donde destaca la relación de los personajes de Nesson y Wilde.
De esas películas que uno sale del cine pensando en ella, asimilando la información hasta comprender la dimensión dramática del conjunto.

Calificación: Sobresaliente
Para los que siempre han querido saber que se siente al escribir un libro, a los amantes de la lectura y, por supuesto, a los escritores.

Lo mejor: Su casting impecable; verla en VO y disfrutar del torrente de sensualidad que desprende Liam Nesson; su ritmo; la crueldad final.

Lo peor: Que se empeñen en decir que es un "Crash" frustrado porque es otra cosa y lo único que tienen en común, es su director.

04 marzo 2015

PALABRA DE AUTOR: Alicia González

Hace poco os reseñaba "Buenos días", la que fuera primera novela de la asturiana AliciaGonzález.
Aprovechando esta circunstancia, he querido convertirla en la segunda autora, el primero fue Emilio Casado, que comparte espacio en esta buhardilla conmigo gracias a una entrevista virtual que me ha permitido hacerle y que quiero compartir con todos vosotr@s para que la conozcáis un poco más y os animéis a seguir su trayectoria.
Ante todo, Alicia, agradecerte tu colaboración por hacer esta entrevista posible.

MARDOLO: Trabajar con niños en exclusión social, ser madre… ¿En qué momento surge la necesidad de escribir y por qué? ¿Cómo compaginar tantas cosas sin volverte loca en el intento?

ALICIA GONZÁLEZ: No creo hacer nada diferente a la mayoría de las mujeres que conozco,  tan solo intento exprimir el tiempo y llegar a todo, pero la verdad es que cuando algo te gusta, algo te llena, como a mí imaginar y plasmar historias, el tiempo aparece, aunque no siempre todo el que a mí me gustaría.
Jamás soñé con escribir una novela, la palabra escritora estaba reservada para gente a la que admiraba y admiro y referida a mí quedaba muy grande. Pero una situación, un mundo y una serie de vidas y de experiencias se metieron en mi mente y durante años permanecieron allí, hasta que reuní el valor y encontré el momento adecuado para hacerlo. Así surgió “Buenos días” y a partir de ese instante supe que seguiría creando mundos y personajes, porque la sensación cuando  logras que una escena que tan solo se desarrolla en tu mente, aparezca reflejada en palabras y frases, es algo difícil de explicar, pero que quieres repetir. 

M: Tu primera novela, “Buenos días” es tremendamente dura y descarnada, dirigida a un público adulto. Actualmente, sin embargo, triunfas con un libro infantil “Bernarda la dragona y el secreto del bosque”. ¿Obedece ese cambio a una necesidad personal de desconexión o, por el contrario, es una búsqueda de contar nuevas historias con independencia de su público objetivo?

AG: Las historias se meten en mi cabeza, sin que yo decida ni su público, ni su temática, tan solo se me ocurre algo y va cobrando vida en mi mente, y por esos mundos se queda hasta que consigo escribirla, porque en caso de no hacerlo los personajes y las situaciones no me dejan en paz.
Bernarda surgió  al ver la relación que mi hija mayor mantenía con la chica que la cuidaba mientras yo trabaja. El cariño y la complicidad entre las dos fue el detonante de esta aventura.

M: ¿Qué prefieres, el público adulto o el infantil? ¿Por qué?

AG: El público infantil es muy agradecido si algo les gusta, en caso contrario son críticos feroces que no te dan tregua, por eso es una apuesta muy arriesgada. Por suerte Bernarda está gustando y hasta ahora los niños y niñas que se han acercado es para decirme que quieren más aventuras de Bernarda. El público adulto suele ser más políticamente correcto en la mayoría de los casos, pero yo prefiero la sinceridad, es de lo que más se aprende.

M: Has escrito también una novela que tiene como protagonista a una inspectora de policia. ¿Es un homenaje personal a un género que te gusta o explorar otro posible campo de acción literaria asegurándote un mayor número de lectores?

AG: Cuando leo el género que más me atrae es el policíaco, quizás la tendencia es a escribir lo que nos gusta leer. Aunque como te decía antes no voy decidiendo géneros, sino que voy contando lo que me surge, que suele nacer de algo que veo o algo que escucho a mi alrededor.

M: Como una gran mayoría de escritores españoles, has optado por publicar fuera de las vías tradicionales y probar suerte también en Amazon. ¿Están los autores condenados a que esa sea su única forma de dar a conocer su trabajo?

AG: Ahora mismo las editoriales grandes, que poseen los canales de distribución y de promoción, están cerrados a nuevos autores,  apuestan por publicaciones que saben que les van a proporcionar beneficios, hablo de gente famosa o conocida. Y no lo critico, una editorial es un negocio y busca ganar dinero, es muy lícito, me quejo de que parte de esos beneficios no se empleen en la búsqueda de nuevos talentos, que estoy segura que los hay. La opción que nos queda a muchos es probar suerte en el mundo Amazon, aunque con esto también debemos tener cuidado, alguien conocido en amazon y que tenga ventas y descargas debe ser consciente de que se trata de un mundo restringido, que no es la realidad editorial y que muchos lectores siguen buscando sus lecturas en los cauces tradicionales. Aunque sí es un buen escaparate para que alguna editorial se fije en ti.

M: Volviendo a tu primera novela, “Buenos días”, con la que ganaste el VII Certamén de Narración Femenina “Princesa Galiana” consiguiendo con ello la edición en papel de la historia, ¿recomiendas este tipo de experiencias a los autores noveles? ¿La repetirías?

AG: La fama de chanchullos que arrastran muchos certámenes, por desgracia, sacude a todos. En una ocasión un lector ironizó sobre mi premio, bueno más bien sobre la legalidad del mismo y como le dije a él fue la primera vez que participé en un certamen, no conocía a nadie en el jurado y gané. Les gustó la historia y la estructura, no hubo ningún tipo de trampa. Sé que habrá gente que no se lo crea, con el tiempo deja de importante, yo sé la verdad, cómo me sentía cuando me llamaron, la emoción cuando tuve en mis manos el ejemplar de la historia. Lo repetiría sin duda y por supuesto que lo recomiendo, aunque es cierto que es bueno pedir referencias del certamen en el que vamos a participar.

M: Actualmente estás trabajando en tu próximo libro. ¿puedes adelantarnos algo de él?

AG: Regreso a la novela policíaca, es un trabajo más complejo en cuanto a la historia y a los personajes, estoy disfrutando mucho, es un reto, espero conseguir lo que busco.

M: De todo el proceso creativo de un libro, ¿con qué parte te quedas y por qué?

AG: Con el desarrollo de la trama, con los días y noches en los que los personajes viven contigo, con los diálogos que se crean en tu mente mientras cocinas, o vas en coche, con la necesidad de encontrar el momento para ponerte a escribir, y con la sensación  cuando lo que refleja el texto definitivo es justo lo que sucedía en tu cabeza. Sin duda, lo mejor

M: Al ser escritora, ¿eres más exigente con los libros que lees? Me explico. ¿Vas con lupa por el libro y eres capaz de apreciar cualquier pequeño error de edición por mínimo que sea o te dejas llevar por la historia sin más?

AG: Como lectora me comporto igual, o al menos lo creo, ahora que antes de ser escritora. Es cierto que ahora sé el motivo por el que una historia no me engancha,  es decir puedo ponerle nombre a los fallos que percibo en el desarrollo de la trama y antes simplemente no me gustaba. Una cosa que sí ha variado es que antes me gustase o no un libro, si lo empezaba lo terminaba, ahora el tiempo, la falta del mismo manda, y si algo no me gusta, paso.

M: Recomiéndanos tres libros que consideres que nadie debería dejar de leer al menos una vez en su vida.

AG: Lo más maravilloso de un libro es que cada persona que lo lee lo percibe de una forma diferente, incluso si lo descubrimos en una época o en otra de nuestra vida, nos transmitirá sensaciones desiguales. Por eso me parece casi imposible recomendar libros imprescindibles, porque lo serían para mí.
Por ejemplo, yo creo que nadie debería perderse la magia de El Principito, sin embargo seguro que encontraremos a alguien que lo considere un libro meramente infantil.
Imprescindible para mí también son los relatos de Poe, y su forma de crear ambientes.

03 marzo 2015

La música del silencio


Para los que somos fieles a la saga de "El asesino de Reyes" de Patrick Rothfuss, se nos está haciendo eterna la espera para poder saber el desenlace de la misma.

Quizá por ello, el carismático autor ha decido publicar una novela basada en uno de los personajes más queridos: Auri. Ella es la protagonista absoluta, en el sentido literal de la palabra, de "La música del silencio".
Pero no se trata de una novela concebida al uso habitual y esto puede resultar chocante o incluso decepcionante para el que se acerca a ella con grandes expectativas. No en vano, la historia versa sobre el enigmático personaje de Auri, la habitante del subsuelo de la Univeridad o de lo que ella llama "subrealidad", de la que únicamente sale una vez cada siete días para encontrarse con Kvothe, el único con el que accede fuera de su mundo mágico. Sin embargo en la historia el nombre de Kvothe no se menciona. Sabemos que se trata de él sólo los que hayamos leído los anteriores libros de Rothfuss. Para el resto, es alguien desconocido pero de vital importancia para la protagonista.
Si tuviéramos que describir a Auri dentro de nuestra realidad, seguramente sería lo que en psiquiatría se llama persona con "TOC" (transtorno obsesivo compulsivo).
Una vez que nos introducimos en su mundo, conocemos su visión del mundo que habita, la subrealidad, donde cada espacio, cada estancia, cada objeto, tiene una razón de ser, una función y una razón.
Ella es la responsable de mantener ese delicado equilibrio y para ello observa unas rutinas de limpieza que la permitan alterar lo menos posible el entorno que habita donde, a pesar de ser la única habitante, sólo hay un lugar seguro, donde ella puede curarse o remediar cualquier intrusión o ruptura del orden que allí impera.
Acompañamos a Auri a lo largo de una semana, en la que cada día se caracteriza por lo que en él se puede o no hacer/esperar, mientras busca el regalo adecuado para cuando él (Kvothe) regrese tras los siete días.

Practicamente podría decirse que es una improvisación, una fabulación del autor que deja llevar la historia por las necesidades de su protagonista, de forma libre y sin seguir los esquemas narrativos tradicionales, dejando a Auri expresarse y contar su mundo, sus sentimientos, sus sensaciones. Y lo cierto es que uno sucumbe. Se deja arrastrar por ese inquietante laberinto de grutas inhóspitas y lugares olvidados que la magia convierten en algo bello, especial y único.

Calificación: Bien
Un eficaz ejercicio de estímulo de la fantasía. Un cuento para adultos que creen que la magia está en todas las pequeñas cosas cotidianas.

Lo mejor: La lógica que impera dentro de ese aparente caos; La búsqueda del regalo; No se parece a ningún otro libro que uno pueda haber leído.

Lo peor: Que no se consiga olvidar las leyes del mundo real y se tienda a psicoanalizar al personaje perdiéndose la magia que encierra la historia.