28 agosto 2015

La sombra de la sirena

Otra de mis lecturas veraniegas no podía dejar de ser mi autora de novela negra favorita: Camilla Läckberg y el sexto libro de su saga "Los crímenes de Fjällbacka: La sombra de la sirena".
Una vez más, acompañamos al matrimonio formado por Patrick y Erika no sólo en una nueva etapa de su vida, están esperando gemelos, sino que además conocemos a fondo la inquietante historia de la publicación del libro de Christian, que nos había anticipado en  "Las huellas imborrables".
Erika ha ayudado a su amigo Christian, el bibliotecario, con el contenido que finalmente verá publicado, y con gran éxito, en forma de libro que lleva por título el mismo que lleva esta historia.
Pese a ello, Christian se mostrará taciturno, preocupado y hasta esquivo, lo que provoca el desconcierto entre aquellos que están a su alrededor. Cuando por fin se decide a dar a conocer que desde que comenzó la historia ha estado recibiendo amenazas anónimas, se produce la muerte en extrañas circunstancias de un amigo suyo, lo que le lleva a temer que algo de su pasado, haya vuelto para cobrar su venganza.

Como siempre, un equilibrado reparto de información, esos característicos flashbacks tan bien entretejidos en la historia para ofrecernos pistas de ese pasado amenazante invitándonos a descubrir la verdad, acompañando las pesquisas de la investigación policial.
Buen ritmo y sobre todo esa capacidad innata de atraparnos en la historia desde su inicio hasta descubrir, una vez más, la complejidad de la mente humana y darnos una magistral lección de cómo la culpa y su expiación a veces eligen los caminos más escabrosos para conseguir la redención del que la sufre.
Impactante sin necesidad de recrearse en los detalles, dando más importancia a las consecuencias, lo que da una terrible fuerza al relato, no obvia sin embargo evitar hacernos testigos incómodos de los hechos que derivan en el final para permitirnos juzgar objetivamente a los culpables.
Y su final, resulta inevitablemente, una invitación a leer su siguiente historia dada la implicación de los hechos que cuenta y los personajes que sugiere que se ven implicados en él.

Calificación: Sobresaliente.
Una vez más Camilla cumple, incluso supera, nuestra expectativas.
Una historia para degustar con todos los sentidos.

Lo mejor: La eficaz dosificación de la información; la tensión que se mantiene hasta estallar al final; la capacidad de transmitirnos la información desde todos los puntos de vista; los golpes de humor característicos entre los personajes habituales.

Lo peor: El desasosiego que deja su lectura por la facilidad con que podría ser una historia real.

20 agosto 2015

Música para feos

Para este atípico verano, o mejor dicho, este verano tan parecido en temperaturas a los de antaño, uno de los libros que he elegido para acompañarme ha sido el último de Lorenzo Silva: "Música para feos".
Alejado de sus escenarios narrativos habituales, o quizá no tanto, Silva compone una historia de amor con una banda sonora propia que le da entidad y apoyo para relatarnos una historia de amor, la de Mónica y Ramón.
Ambos, por distintos motivos, están deshauciados de la suerte amorosa y, por esas cosas del destino, se encontrarán una noche en un local de copas en el que ambos están fuera de lugar.
La historia, corta para lo habitual en el autor, arranca entonces estableciendo tres actos, como una obra de teatro intimista, donde conducidos por Mónica, atravesaremos las distintas etapas de su relación.

De fácil lectura, y con una descripción acertada del personaje femenino, en cuanto a su respuestas y sentimientos, estereotipa sin embargo en exceso a su personaje masculino, que peca de un exceso de "buenismo" consecuencia de una atormentada vida que tiene su origen en la actividad diaria del mismo, donde reconocemos los fantasmas comunes que pueblan las historias de Silva en muchos de sus anteriores relatos. Eso hace que el tándem que ambos forman sea bastante previsible y pierda cierto atractivo a medida que se desarrolla la trama.
Su final, de hecho, resulta un tanto complaciente.
Desde luego, como historia de amor, hay bastante más jugo en cualquiera de los libros de la serie de los personajes estrella del autor los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro que en este expresamente concebido para hablar de las relaciones de pareja.

Calificación: Suficiente.
Para aquellos que gusten de conocer una versión más del amor "verdadero" pero sin ser demasiado exigentes.

Lo mejor: Su primera parte; la selección musical que apoya el desarrollo de la relación; el personaje de Jaime, el mejor amigo del protagonista, mucho más jugoso e interesante que los protagonistas.

Lo peor: Su final; un protagonista masculino demasiado idealizado; un "secreto" personal de este personaje durante su relación con Mónica que lastra muchísimo la fluidez del relato innecesariamente para asimilarse posteriormente con demasiada facilidad por la protagonista; la madre de Ramón; lo poco versosímil del trato hacia Mónica por parte de los compañeros de trabajo de Ramón a tenor de la descripción del personaje a lo largo del relato.