28 mayo 2008

Marina

¡Bellísimo! Este es entre otros muchos adjetivos como imprescindible, envolvente, inolvidable... bien pueden calificar esta novela del genial Carlos Ruíz Zafón, que se vio eclisada por el clamoroso éxito de su siguiente trabajo, "La sombra del viento", momento en el que vió la oportunidad de reeditarse hasta alcanzar actualmente su 15ª Edición, (teniendo en cuenta que su primera edición fue en 1999 y las posteriores se han realizado a partir del 2007!!!!!) lo que no hace sino constatar la calidad de su contenido, más allá del fenómeno literario.
Si recientemente hablaba de "El juego del ángel" , el último trabajo editado del autor, con dudas de establecer mi favoritismo entre esta y "La sombra del viento" he de decir que sobre ambas, prevalece esta que nos ocupa.
Pendiente aún de terminar la bibliografía de Carlos Ruíz Zafón, de la que aún tengo por leer la "Trilogía de la Niebla" completa, empezé con "Marina" de la que había oído excelentes comentarios, sin saber exáctamente si me encontraría una diferencia abismal entre el autor consagrado y el principiante. Esa diferencia es inexistente. La solvencia de la historia es absoluta, su encanto innegable y la trama breve pero intensa, condensa lo mejor del autor en una historia, como no, ambientada en esa Barcelona oculta, misteriosa y desterrada, con algunos lugares comunes a sus sucesoras, protagonizada por dos jóvenes de una madurez extraordinaria, que protagonizan una bellísima historia de amor en un marco impregnado del misterio, la intriga y la acción propia del autor.
De nuevo el hilo conductor es masculino: el joven Oscar Drai, que ve transcurrir sus días de estudiante en un internado en el que no termina de encontrar su lugar ni encuentra asignatura lo suficientemente interesante en la que profesar una devota vocación que defina su futuro. Su único solaz consiste en sus salidas no autorizadas del centro recorriendo las calles que en su día ostentaron mansiones señoriales. En una de estas salidas, llegará hasta la mansión de los Blau, a la que accede tomando por desocupada, siendo sorprendido por el dueño, Germán Blau, lo que provoca que en su huída precipitada lleve consigo un reloj de bolsillo que pertenece a este último.
El remordimiento le hará volver de nuevo a la propiedad para devolverlo, momento en el que conoce a la hija de Germán, Marina, una joven de su edad sagaz e inteligente de carácter desenfadado, ante la que sucumbe inevitablemente su joven corazón. A instancias de Marina, la acompaña a desentrañar un auténtico misterio del que comenzarán a tomar parte sin poder evitarlo cuando sustraen un viejo y singular albúm fotográfico de un invernadero, que perteneció a uno de los pro-hombres de la sociedad barcelonesa de principios de siglo y al que le dieron la espalda todos cuando se destaparon algunos asuntos turbios relacionados con una actividad privada al margen de su vida pública. La muerte, la intriga, el asesinato y también el amor se conjugarán para hacer vivir a ambos la aventura de su vida y alejarlos de una realidad dolorosa que Marina esconde a Oscar que hará que "Todo lo recordado sea lo que nunca ha sucedido".
Tras su lectura, encuentro que es quizá la obra con la que más se identifica el autor, porque en "El juego del ángel" hay una aproximación en la trama a algunas circunstancias que se exponen en "Marina".
Calificación: Sobresaliente "cum laudem"
Un ejercicio de literatura con mayúsculas del escritor llamado a ser el referente del exponente literario actual de la lengua en castellano.
Lo mejor: La envolvente atmósfera que atrapa al lector desde el comienzo dejándolo sin aliento hasta su conclusión, que hiere por su absoluto realismo, tan crudo y contrapuesto a la fantasia que envuelve al resto del relato;Todos y cada uno de los personajes que pueblan el relato, con los que es inevitable empatizar; su conmovedor y cruel discurso, plagado de frases para recordar.
Lo peor: Haber tardado tanto en descubrirlo.



Escuchando SCARLET JOHANSON "Falling Down"

21 mayo 2008

Los años del miedo

Nunca está de más echar la vista atrás para saber cómo éramos, porque para llegar hasta donde estamos actualmente, hubo unas generaciones que no se las prometieron muy felices y que, sin embargo, no sólo han tenido una vida longeva que para nosotros quisiéramos, sino que a pesar de mil y una calamidades, guerra civil incluída, guardan nostalgia de aquella época y gratos recuerdos.
Con este libro de Juan Eslava Galán, uno logra una aproximación, eso sí poco rigurosa y subjetiva a mi modo de ver, de lo que fueron aquellos años. Ahora bien, de lo que sugiere el título, al contenido, hay un abismo tremendo, casi insalvable.
Sabemos que se pasó hambre, nos lo decían nuestros abuelos, incluso algunos padres y lo dice el libro, pero no se siente. Me explico. Cuando leí "La ladrona de libros" pude sentir la angustia, el miedo, el sufrimiento de los hechos en él narrados. No es el caso de "Los años del miedo".
Quizá sea la sorna que se gasta el autor o su empecinamiento por arremeter continuamente valiéndose de los típicos tópicos: "landismo", machismo,continuo ataque al clero, chascarrillos de la época...), pero del sufrimiento del pueblo, quedan breves espejismos inducidos por la mención del hecho concreto. Lo único que se saca en claro al terminar su lectura, que hay que reconocer resulta entretenida aunque no consigue su propósito de fidelidad a los hechos, es que la época de Franco resultó ser un lucrativo negocio para una gran parte de avispados españoles, una excusa perfecta para mortificar a la mujer por pecados comunes al hombre y el frustrado intento megalómano de un hombre que erró en los modos/formas pero que tenía una idea de fondo que era común al sentir de una gran mayoría de aquella generación.
Calificación: Bien.
Una informal forma de saber que se cocía por aquel entonces pero en absoluto un fiel reflejo.
Lo mejor: Su humor (excesivo quizás para el tema que trata que lejos de aproximar la realidad la deforma); su ágil lectura.
Lo peor: su subjetividad; su sorna; Su banalidad para tratar un tema tan serio como fue la postguerra española: a los que desconocen los hechos les puede parecer una época meramente anecdótica cuando fue un momento que sentó las bases de la sociedad actual; los chascarrillos de taberna en detrimento de un acercamiento más real a los hechos; Mostrar la corrupción como una respuesta natural a la que todos y cada uno de los miembros de la sociedad deben adaptarse incluso participar si quieren ser alguien; la demonización del clero en general por la actitud de su cúpula en particular; La imagen de la mujer: siempre objeto de deseo o manipulación, en ningún momento, ninguna referencia a ninguna mujer inteligente, como si en aquella época sólo hubiera "tontas", lo siento pero no me lo creo; Su falta de rigor pese a la extensa bibliografía empleada.



Escuchando PEREZA "Princesas"

20 mayo 2008

El laberinto de la rosa

Con este libro da su salto a la novela Titania Hardie, autora versada en libros sobre folklore y tratados esotéricos así como literatura infantil.
Ampliamente publicitado, una de las principales características del grupo editorial que lo lanza en España, Suma de Letras, y presentado como una aventura adicional a la propia lectura, para lo que se acompaña el libro propiamente dicho de los manuscritos que los protagonistas del libro emplean para descifrar la herencia oculta tras ellos, no deja de ser un intento más, de explotar los restos del filón que en su día abrió Dam Brown con su "Código da Vinci". Vamos, nada nuevo bajo el sol, donde únicamente cambian las visicitudes de los protagonistas, que parten de una hermosa premisa que hubiera sido interesante en otros derroteros pero que aquí se pierde en un intento de intriga, relleno de tantos ingredientes que se le saturan a uno las ideas y se pierden en diatribas que más bien parecen un monofráfico sobre la cábala y las ciencias ocultas, con escasa (por no decir ninguna) base científica, donde no puede faltar tampoco un complot, que viene de lejos en la historia hasta nuestros días, que más que miedo provoca la risa.
Destaca en algunos momentos cierto misticismo metafórico, algún pasaje bien trabajado pero que se torna ridículo e inverosímil a medida que avanza la historia. Mención aparte el desenlace de la historia que queda huérfano de todo cuanto pudo ser y no es.
Absolutamente prescindible.
Calificación: Insuficiente.
Lo mejor: La premisa de la que parte hasta que la autora decide tirar por derroteros más comerciales.
Lo peor: su saturado discurso aleccionador en materias que ni nos van ni nos vienen; la inverosimil capacidad de los personajes de asimilar, como si todo la vida hubiesen bebido de la fuente del conocimiento, cuando se supone que hasta que no conocen los detalles de la herencia de los protagonistas, no tenían ningún tipo de actitividad o conexión con la materia que les facilitara los mismos; Su final tan aséptico.


Escuchando AMARAL "Kamikaze"

13 mayo 2008

El juego del ángel


¡Enorme! ¡Imprescindible!
Así es el último libro de Carlos Ruíz Zafón: "El juego del ángel".
Se ha superado así mismo, algo bien difícil teniendo en cuenta que su anterior trabajo, "La sombra del viento" arrasó, ya no en ventas, sino en todos y cada uno de los corazones que lo leyeron.
En este nuevo libro, descubrimos al genuino autor, en todo la magnificencia que desplegó con anterioridad, teñida de una oscuridad gótica, cruel y muy bien trabajada.
Una trama maquiavélica, que en ocasiones tiene ecos de la trama de "La mujer del quinto distrito" de Douglas Kennedy aunque el rol aquí, es netamente maculino, plagada de diálogos inteligentes cargados de sarcasmo, ironía y un humor negro absolutamente fabuloso.
El protagonista es Martín, que se mueve en la decadencia de la Barcelona de los años veinte, desempeñando la función de aprendiz en un rotativo, a la espera de la oportunidad que le permita publicar sus propios trabajos y ver su nombre impreso en la portada de un libro.
Huérfano, cuenta con un mentor influyente de una familia de la aristocracia catalana que si bien con un talento mediocre, lo compensa con su don de gentes y un acudalado bolsillo, y será el responsable de poner en bandeja la oportunidad a Martín para comenzar a publicar sus primeros relatos en el diario, unos escritos caracterizados por su ambiente tenebroso e intrigante, contrario a la pluma pundorosa de la época, lo que le otorgará un reconocimiento por parte de sus lectores y su primer contrato con una editorial para la que compone una serie de género negro que le ayuda a salir de su precariedad económica lejos de la limosna de su mentor. Sin embargo, Martín aspira a escribir otro tipo de historia, lejos del exclavo contrato de una editorial que duda de su capacidad literaria.
Mientras se toma una excedencia para elaborar esa historia, recibe la extraña propuesta de un editor francés que le admira, para escribir un texto por encargo recibiendo a cambio una exorbitante suma de dinero. Martín reniega en un principio hasta que en un examen médico le diagnostican una enfermedad letal que hará que todas sus prioridades cambien.
La propuesta extravagante del editor francés, cobra fuerza, sobre todo, cuando la recompensa incluye el tratamiento definitivo de la dolencia y la eterna juventud para disfrutar de la vida.
Un planteamiento, como véis, de lo más apetecible, aderezado con detalles intrigantes, un ritmo frenético y detalles oníricos propios de un mundo de pesadilla. También hay espacio para el amor, la esperanza y como no la lucha moral.
Estamos ante lo que, sin duda, es el mejor libro editado en lo que va de año que supone la madurez de Carlos Ruíz Zafón y su consagración como maestro de la narrativa actual EN MAYÚSCULAS.
Calificación: Sobresaliente cum laudem.
Para los que aman la buena narrativa sin prejuicios.
Lo mejor: Puff... ¿Todo? Los personajes están tan extraordinariamente logrados que uno los vive plenamente aún en las situaciones más rocambolescas. El rol de Isabella es sencillamente, precioso, el punto de dulzura, el contrapunto a una Cristina mezquina y condenada; La familia Sempere y su libreria, así como el cementerio de libros olvidados aportan el toque entrañable y el protagonista (Martín) y el antagonista (el "ángel", Andreas Corelli) simplemente memorables.
Lo peor: Que como toda historia, llega a su final y uno se queda con ganas de más.


Escuchando COLDPLAY "Violet Hill"