26 abril 2016

Sarna con gusto

Ansia viva. Tenéis que perdonarme pero me moría de ganas de usar esta expresión más común en el mundo potinguil, (las que disfrutáis comprando maquillaje y similares, la habréis escuchado hasta la saciedad).
Pero son las dos mejores palabras que definen las ganas que tenía de leer lo nuevo de César Pérez Gellida: "Sarna con gusto".
Tras su memorable  trilogía Versos, canciones y trocitos de carne y su no menos acertada incursión en la ciencia ficción con Khimera, el autor recupera a su atípico inspector Ramiro Sancho para iniciar una nueva trilogía "Refranes, canciones y rastros de sangre", donde nos reencontraremos además con otros personajes de su famosa trilogía y descubriremos el cordón umbilical que conecta con el origen de Khimera.
Si bien me ha gustado bastante me ha resultado, con diferencia, el más flojo de sus relatos pese a ser el más accesible, (no hay terminos especializados o técnicos como sucediera en algunos de sus libros anteriores).
Con un prólogo bastante bueno, este sí, el mejor de todos los libros de César, (el de Lorenzo Silva incluído), la narración no llega a aunar sin fisuras o, mejor dicho, sin distanciamiento, las dos tramas paralelas que componen la historia.

Al regreso de Ramiro Sancho a Valladolid tras su obligada ausencia después del cierre abrupto del caso de Augusto Ledesma y sus públicas consecuencias, retoma la dirección de su equipo de investigación con una segunda de abordo, Sara Robles, que ha sido su relevo  y a la que aceptará, no sin reticencias, para asumir la búsqueda de Margarita, una joven desaparecida  hija de un político y nieta de un conocido empresario español. 
Todos los indicios apuntan a un secuestro que dadas las circunstancias de la víctima, someterán a una presión mayor de lo habitual la investigación.
Si ya de por sí este retorno laboral de Ramiro es complicado, todo lo hará aún más cuando descubra que ha sido destinatario de una información altamente sensible que involucra a gente muy importante de la sociedad mundial tanto gubernamental, empresarial como financiera, vinculada a una organización de tráfico de personas: La Congregación de Hombres Puros, y cuyo remitente ha desaparecido en extrañas circunstancias.

Unos ingredientes explosivos, bien narrados  y vistos desde distintas perspectivas que, sin embargo, quizá por intentar abarcar  mucho material en un espacio muy contenido, no terminan de ensamblar un conjunto sólido, especialmente la trama que conecta con la historia de "Khimera" y que sospecho será el hilo conductor de los siguientes relatos.
Funcionan bien por separado. Extraordinaria la trama del secuestro, tan cruda y descarnada como es habitual en el estilo de Gellida pero que unidas, quitan aire la una a la otra restando la intensidad incluso el interés que la sordidez de la historia en general requiere.

Calificación: Notable.
Especialmente indicada para todos los seguidores de Gellida, que somos muchos pero no el libro que recomendaría para conocerle.

Lo mejor: la trama del secuestro especialmente lo odiosos que pueden resultar los secuestradores, en concreto Servando Garay que es realista hasta la náusea; Conocer los orígenes de lo que desencadenará "Khimera"; el enfrentamiento/admiración entre Ramiro y su homónimo de la unidad de Secuestros.

Lo peor: que la por otra parte lógica falta de implicación de Ramiro en la trama de la Congregación dejando el peso en uno de los personajes menos fuertes de la trilogía anterior como es Ólafur, nos provoca un distanciamiento hacia esa parte de la historia hasta la aparición de la infalible Erika Lopategui; esa mala costumbre que está cogiendo César de hacer con Ramiro como los guionistas con James Bond de "emparejarle" con toda falda  policial nueva que aparece.

08 abril 2016

El hombre que amó a Eve Paradise

Os traigo en esta ocasión el último trabajo de un autor, desconocido para mí, y que gracias al Club de Lectura "Con un libro entre las manos", he tenido la oportunidad de descubrir: Edmundo Díaz Conde ganador con esta novela. "El hombre que amó a Eve Paradise", el premio Ateneo de Sevilla.

Un fascinante relato, algo irregular en su ritmo quizá por una confusa estructuración de las tramas, con una riqueza lingüística extraordinaria y que se prodiga, lamentablemente, poco habitualmente.
Inusualmente ambientada fuera de España en una época y escenarios alejados, al menos literariamente, de los habituales, conocemos desde otra perspectiva el Chicago de la Ley Seca y las mafias, el ambiente cinematográfico del final del cine mudo que dio paso al sonoro que ahora conocemos y todo de la mano de personajes que, con raíces españolas, se han integrado con mayor o menor fortuna, en el sueño americano de la época.
Es inevitable evocar imágenes de la grandiosa serie de HBO "Boardwalk Empire" a medida que nos adentramos en la trama. Tal es la riqueza de detalles y ajustada adaptación temporal y verbal del autor.

La historia gira en torno a la gran estrella del cine mudo Eve Paradise, Eva en su España natal, hija de una frustrada actriz americana de segunda, Evelyn, madre de un hijo de un matrimonio anterior, Richard, casada en Sevilla con un hombre bastante mayor que ella para poder sobrevivir y quien reconocerá a este vástago como hijo propio bajo el nombre de Ricardo Villasandino.
Tras la muerte accidental del padre, la familia se verá abocada a regresar a los E.E.U.U., concretamente a Chicago, para rehacer su vida, dejando Eve en Sevilla al único amigo que ha tenido en su vida, Amós, así como la memoria de unos años que ha perdido sin que exista causa aparente. A través de los contactos que conserva su madre y de formas poco ortodoxas, se hará un nombre en el mundo del cine mudo convirtiéndose en una rutilante estrella hasta que, primero la amenazadora irrupción del cine sonoro para el que no está capacitada por un problema de dicción que tiene desde niña y el salto a la luz pública de sus escandalosas relaciones con hombre jóvenes que después aparecen asesinados por un criminal que hace llamarse "El segador de Chicago" y que está obsesionado con ella, desbarataran todo su mundo. Una madre castradora y un hermano que ha hecho carrera como segundo de Capone, no serán armas suficientes para enfrentarse a la sagacidad del detective O'tooley. Ni siquiera el amor que encontrará en Donovan Curtis, un prestidigitador recién llegado a la ciudad en busca de éxito.

Calificación: Notable.
Un delicioso cóctel para disfrutar despacio hasta llegar a su, aunque en cierto modo previsible, bien llevado final.
Lo mejor: La extraordinaria riqueza lingüística de toda la historia; La naturalidad con que desgrana la vida sexual de Eve sin caer en una innecesaria vulgaridad ni provocar rechazo; el personaje de Amós; Las sesiones judiciales tan atópicas en nuestra literatura y tan típicas de las películas americanas retratadas al detalle; Su fidelidad a la época.
Lo peor: Cierta falta de ritmo en algunas partes. La estructura de la narración resulta en ocasiones algo confusa aunque sin que lleguemos a perder la orientación de la trama; cierta estereotipación del personaje de Evelyn.