23 febrero 2016

Elantris

Por fortuna, me gusta conocer nuevos autores y más cuando su obra versa sobre uno de mis géneros literarios favoritos: La narrativa fantástica.
Gracias a ello, he tenido la oportunidad de leer a Brandon Sanderson y una de sus más celebradas obras: "Elantris".

Sumergirse en esta historia es perderse en un universo atemporal, bien puede ser la edad media pero con una visión renovada e influenciada de los avances de nuestra sociedad  actual, donde encontramos, como es habitual en el género, una visión  de los conflictos reales y universales vestidos de elementos fantásticos que nos acercan a la comprensión lógica y racionalizada que a veces se pierden entre tecnicismos innecesarios en nuestro día a día.

La historia, dividida en tres partes bien diferenciadas pero sin saltos temporales, nos muestra la caida, resurgimiento y renovación de la ciudad más bella del país de Arelon, Elantris, y que da título al libro.
Esta ciudad conoció un día una grandeza tan extraordinaria, habitada por seres tan excepcionalmente extraños como fascinantes, que era considerada la ciudad de los dioses. A su sombra, se extendieron varias pequeñas ciudades influenciadas por su cultura, Kae y Teod, que además comparten la misma rama religiosa que se deriva del culto original de la región de Arelon. De hecho, su proximidad propicia que algunos de sus habitantes sean tocados por la Shaod, lo que los transforma en elantrinos para el resto de sus vidas con el privilegio de vivir en la ciudad y aprender y compartir sus conocimientos.
Sin embargo, una inexplicable maldición hizo sucumbir tanto la ciudad como a sus habitantes, condenándolos a una existencia oscura, llena de dolor, donde se han convertido en muertos en vida que, tras una cruenta guerra civil,los mantiene aislados en la que otrora fuera la maravilla del reino, ocultos al resto, innombrables, repudiados, olvidados.
Cuando Raoden, heredero al trono de Kae se ve afectado por la transformación de Elantris en su versión maldita, su padre ocultará la misma desterrándole a la ciudad maldita y proclamando su muerte de cara a sus súbditos. Esto hará que automáticamente su prometida, Sarene,  cuya boda es en realidad un acuerdo político, se convierta en viuda sin siquiera haber conocido a su marido cuando se encuentra de viajando para contraer el matrimonio.
Pronto comenzará a sospechar que hay algo extraño tras la inesperada muerte de Raoden y se rodeará de los antiguos compañeros de su difunto esposo para hayar las respuestas.
Todo se complicará con la llegada de Hrathen, el enviado personal de la  fuerza religiosa derethi, practicada en la región de Fjordell y opuesta a la practicada en las ciudades próximas a Elantris.
Le precede la fama de su sangrienta conversión realizada en el reino de Duladel y, la debilitada política actual  de Kae, hace temer una guerra como la que siguió a la maldición de Elantris.

Calificación: Sobresaliente.
Para los amantes de las epopeyas fantásticas.

Lo mejor: Su extraordinario ritmo; La solidez de todos y cada unos de sus personajes; la abundante teología que subyace en todo el texto; su extraordinaria crítica política.

Lo peor: Que su autor, tras los años transcurridos desde su publicación, se plantee hacer una innecesaria segunda parte.

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