02 junio 2015

El fugitivo

Gracias a un intercambio que hicimos en el club de lectura del que formo parte, recibí este libro de Stephen King que no había leído.
Lo cierto es que es un autor que, pese a su solvencia, me aterra como pocos, aunque cuando caigo entre las páginas de algunos de sus trabajos, salgo entusiasmada.
Con "El fugitivo", es lo que me ha sucedido.
Pese a tratarse de un libro escrito en 1982, bien podría haberse hecho en la época actual, tal es la fuerza, impacto y capacidad visionaria del autor en esta historia.
Se nos presenta una sociedad americana del futuro, decadente, enferma y contaminada donde los desfavorecidos son usados como entretenimiento público de las clases altas en concursos televisados por el canal del Gobierno a cambio de un dinero que, la mayoría de las veces, no llegan a percibir pues sus incapacidades físicas o las enfermedades que padecen y que, paradójicamente les hacen idóneos para participar, acaban con ellos.
Dentro de estos salvajes espectáculos, el programa estrella es "El fugitivo", un corcurso donde los participantes deben correr por su vida perseguidos por cazadores a lo largo y ancho del mundo, y sólo si sobreviven a esta búsqueda durante 30 días, optan a un premio multimillonario.
Ben Richards, un joven padre de familia en paro y con una hija de dieciocho meses enferma, cuyos únicos ingresos son los que tiene su mujer a cambio de acostarse con hombres, decide que la única forma de acceder a los medicamentos que puedan curar a su pequeña, es participar.
El alivio que siente tras su selección para participar en "El fugitivo", pronto se convertirá en la mayor pesadilla de su vida.
Con un ritmo frenético, mostrándonos una realidad cruel y descarnada, acompañamos a Ben Richards, desde las humillantes pruebas de selección hasta el desenlace del programa, en una cuenta atrás inexorable contra el tiempo, donde podemos ver hasta dónde puede llegar la mezquindad humana y el desprecio por la vida de los semejantes cuando todos los valores se han perdido y únicamente la gente en tu misma situación, o peor, es la única dispuesta ayudarte.

Calificación: Sobresaliente.
Para recordar que siempre podemos estar peor.

Lo mejor: Su agilidad narrativa; La vigencia de las situaciones y personajes que plantea tan visionariamente como un Julio Verne contemporáneo; El personaje de Ben Richards; La crítica social que subyace en toda la historia.

Lo peor: ¿Y si llegaramos a ese punto?

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