17 julio 2006

Interpretando sueños


A fin de hacer más soportable la ausencia de mi costillo en su turno de noche, invité a pasar el fin de semana a casa a Mami y Sister A. Hemos soportado unas temperaturas infernales que sólo hemos aliviado poniéndonos a remojo en la piscina, como si fuéramos garbanzos con lo que el amodorramiento y la galvana se ha hecho enorme añadiendo el cansancio acumulado de toda una semana laboral y la incombustible energía de mis hijos que no han cesado de tocar diana no más tarde de las 7,30 de la mañana aún acostándose pasadas las diez de la noche y con las sucesivos despertares nocturnos para pedir agua.
Quizá por ello, más el calor, más el bullir de pensamientos de esta cabeza que no para, he soñado mucho, de ese modo vívido que se confunde en exceso con la realidad y que te deja al levantarte una sensación de abotargamiento, confusión y perplejidad donde se suceden las imágenes en la mente para que uno intente hacer una futil interpretación de las mismas.
El sábado soñé que moría. Fue desagradable pese a que no me levante con angustia sino aturdida. En mi propio sueño alguién, no recuerdo si yo misma, se reía de que lo hubiera hecho de una forma tan tonta después de haberme pasado media vida temiendo que fuese por un ataque al corazón. Le conte el sueño a mi costillo y a Mami, a modo anecdótico y le quitaron importancia.
El domingo soñé con una casa, que era la de mi tia pero no era como la suya, donde en una de las habitaciones había aparte de un inmenso guardarropa empotrado un armario central cuyas puertas se cerraban, no sin difucultad y al abrirlas, salían todo el desorden que albergaban y al que yo intentaba poner fin introduciendo todo para cerrar de nuevo las puertas. A continuación soñaba con una mujer que íba en un coche o una moto, e íba atropellando todo lo que se interponía en mi camino y, pese a que yo lo reprobaba, justificaba sus acciones porque en las aceras había gente lanzando por los aires otras personas golpeándolas sin reparo contra las aceras. Me levante agotada, perpleja y nuevamente le comenté el sueño a mi marido y a Mami. Mami y Sister A son auténticas expertas en descifrar los sueños. Les apasiona en la misma medida en que les aterra y no pudieron evitar tratar de ofrecerme su punto de vista sobre lo soñado:
  • Soñar con mi muerte: lo asociaron con algún sueño o deseo mio (no supieron decirme si bueno o malo) que había desechado o daba por concluído.
  • Soñar con la casa: me comentaron que cuando uno sueña con una casa, sueña con uno mismo por lo que en este caso debía interpretarlo como que actualmente en mi vida impera un gran desorden que no logro controlar y que en el camino, aparecen muchos obstáculos.

Ciertamente, me parecen explicaciones lógicas. De hecho, habitualmente, sueño con casas, todas enormes, con elementos antigüos pero que pugnan por modernizarse, con gente que asalta esa casa... y me gusta recordar estos sueños para intentar analizarlos o incluso recuperarlos la noche siguiente (cosa que a veces he conseguido).

Pero como tampoco me gusta obsesionarme, prefiero una explicación más lógica. Por lo que creo que todo obedece una recriminación contra mi misma por haber desatendido las labores domésticas durante todo el fin de semana en favor de bañitos en la piscina maldiciéndome luego por tropezarme con todo cuanto había por medio. Y es que el calor, me está afectando.



Escuchando CROWDED HOUSE "Don't dream it's over"

7 comentarios:

Afrodita dijo...

Los sueños, sueños son, como decía cierto poeta... No hay q darles demasiada importancia porque muchas veces no quieren decir nada...
Besotes

Cris dijo...

A mí me gusta soñar, aunque muchas veces los sueños sean cosas extrañas o grises. Me gusta por el simple hecho de que sé que no son más que sueños, y me divierte intentar explicarme que significarán, o qué es lo que habrá metido en mi subconsciente...
Yo de ti no me preocuparía ;)
Un besazo.

Wolffo dijo...

Yo nunca recuerdo lo que sueño, tengo esa desgracia. Pero en verano, cuando el calor aprieta, ni siquiera recuerdo hacer dormido.
Eso sí: coincido contigo en que el mejor remedio es la piscina. aunque sean las 3 de la mañana, yo salgo a la piscina y me refresco, que si no... no hay manera.

Un besote, Mardolilla.

Patricia/Ricardo. dijo...

Hola,aqui dicen que soñar con su propia muerte o la de alguien es alargarle la vida,no se si alli se dira lo mismo,con respecto al calor,aqui pasa lo mismo en verano,Patricia tarda mas en salir de la piscina que en entrar otra vez,espero estes bien, te mando un poquito de mi frio argentino para esas noches de no poder dormir por el calor, un abrazo.
Patricia/Ricardo.

Alfredito dijo...

Pues sí, el calor nos va a enloquecer a todos (aunque, sin duda, algunos ya tienen mucho camino andado en esa ruta hacia el desquiciamiento).
A´lguien me dijo que sor con la muerte de uno era bueno. Que, en realidad,significaba renacer. O sea, acabar con un presente insatisfactorio y nacer a una nueva vida. Tu sueño del armario desordenado no haría más que confirmar esa interpretación. Quizás te convendría poner orden en tu vida, pero de una manera radical y profunda. O no. Que todo esto de los sueños a veces sólo se debe a la ingesta excesiva de lechuga, que ya se sabe que contienen el mismo principio activo que la marihuana.
Un besito.

Ro dijo...

jajajajajajajajaja, el calor, nena, el calor q nos afecta a todos. Eres la segunda q leo con "sueños", el calor!!!!
Mua

Mardolo dijo...

AFRODITA: Si, tienes razón sueños son, pero tampoco debemos despreciarlos. Nos pueden decir muchas cosas.
Un abrazo guapa.
CRIS: Intento no darles importancia, pero no dejan de resultarme curiosos. Especialmente los que se me repiten desde hace mucho tiempo.
Un besote.
WOLFO:Absolutamente de acuerdo en lo de las incursiones nocturnas en la piscina. Es una sensación ¡impresionante! y refrescante como ninguna otra cuando aprieta el calor.
Un abrazo cielo.
PATRICIA/RICARDO: Aquí también se asocia soñar con la muerte de alguien con prolongarle la vida pero cosa distinta en soñar con la propia muerte. Acojo el soplo fresco de vuestra tierra para refrescar las ideas.
Un abrazo para los dos.
ALFREDITO: Tú si que me entiendes ;p.
Un abrazo enorme.
RO:Es que la calor es muy maaaaala.
¡Qué poquito te queda para Londres!
Besotes guapa.