21 febrero 2008

La voz de la sangre

Si, lo sé. Últimamente estoy monotemática. Pero imagino que nos sucede a todos que cuando un tema nos apasiona, devora todo lo que sobre él exista, ¿verdad?. En mi caso, es evidente que todo lo relacionado con los inmortales vampiros me seduce totalmente. Y como últimamente Anne Rice se prodiga por otros derroteros, hay que buscar alternativas y este libro es una de ellas. Había leído críticas favorables sobre él, el argumento me gusto y ¡zas! lo compre. Acabo de terminarlo y he de decir que a veces, no sé quién paga a algunos críticos y/o medios por hacer según qué reseñas. Es con diferencia, el peor libro que he leído del género en este tiempo. Bueno miento. Existe otro, "Tierra de vampiros" de John Marks, que es tan infumable y una tomadura de pelo tan grande, que ni siquiera me molesté en terminarlo. Lo abandoné al tercer capítulo y me consta, que no he sido la única.
Pero continuando con la reseña del libro de Jemiah Jefferson, voy a desmontar una por una todas las afirmaciones que sobre él se inscriben en su portada y contraportada aparte de ofreceros mi resumen argumental habitual.
La ¿historia? es la de una universitaria, Ariane que es ¿científica? y una noche es víctima de un vampiro decrépito, Ricari, que se convertirá en una suerte de mentor obligado en el extraño mundo de la noche eterna. Por él, la protagonista abandona todo (futuro, ¿marido? incluído) para después, en un arrebato, caer en el lado oscuro del mundo vampírico de la mano de Daniel, la primera víctima de Ricari quién completará su conversión e introducción en las artes de chupar (en todos los sentidos) sangre.
"La novela de vampiros más original, atrevida y erótica de los últimos años" (Sunday Times)
Pues si por "original" entendemos que los de este libro siguen comiendo, bebiendo, y manteniendo relaciones sexuales aparte de fumar, beber y drogarse, aceptaremos barco. Pero mi concepción de lo "original" es aquello que aporte novedad en el tema y para mí, esto lo consigue Sherrilyn Kenion con su saga de "Los cazadores oscuros" aportando un origen mitológico a estos seres y creando distintas clasificaciones.
¿Atrevida? ¿Erótica? .Veamos, a estas alturas de la película, sexualmente hablando, nadie va a rasgarse las vestiduras. Anne Rice fue la auténtica precursora del sexo vampírico en todas sus versiones, homosexualidad incluida, pero siendo elegante, sin caer en la ordinariez, todo lo contrario que J. Jefferson, que cae en la chabacanería absoluta, y en plena orgía gore más propia de una revista pornográfica que de una narración seria. Claro que a falta de otras cualidades literarias, ¿como vender algo que no guarda la mínima estructura literaria?. Con sexo, evidentemente. Dudo mucho que el responsable de esta reseña del Sunday imes, haya leído la genialidad de Dan Simmons "Los vampiros de la mente". Eso, señor/a mío/a es ser trevido y con mayúsculas y con estilo.
"La voz de la sangre me gustó más que las novelas de Anne Rice... ¡Hizo que Entrevista con el vampiro me pareciera aburrida" (Barnes & Noble)
Pobre hombre/mujer. Permítame decirle que sus, ¿gustos? son algo más que dudosos. ¡Cómo se nota que de Anne Rice Vd. sólo se leyó ese título, (si es que lo hizo), y sólo por justificar el nombrar a esa extraordinaria autora en contraposición de esta... "aprendiz de escritora". El universo Rice es mucho más complejo y está mucho mejor construído que cualquiera de los capítulos de este libro.
"El estilo de Jefferson es hermoso y elocuente. Los lectores se sorprenderán identificandose con los personajes más despreciables y caerán rendidos al final del libro" (Time Out)
Esta ha sido, con diferencia, la más increíble de las reseñas del libro que me ha indignado más. ¿Hermoso convertir un personaje en un "bazoca" de ordinarieces sin sentido, que no se entiende ni así misma, donde un "te quiero" tiene menos valor que un billete del "Monopoly"?.¿Con unas descripciones que tienen el mismo lirismo que sentido musical el sonido de un disparo?.¿Elocuente?, Hombre, si entendemos por este adjetivo la forma de expresarse de Coto Matamoros... Eso sí, al final del libro caí rendida... de asco. ¿En serio alguien puede identificarse con personajes que no evolucionan, cuyo único "leif motive" es escapar de la realidad en mundos degenerados, violentos donde la sangre, el sexo y estar drogado es el mejor de los estados? Yo me identifico en muchos momentos con cualquiera de los personajes de Anne Rice, Ken Follet, Jane Austen, etc, etc, pero ¿con los personajes de "La voz de la sangre"? Con ninguno, pero es que ninguno. ¿Por qué? Porque toda la narración es una total y completa paranoia de la autora, con una mente enfermiza, sin estructura, sin sentido, sin objetivo y que provoca la arcada en más de una, más de dos y más de tres de sus páginas de forma gratuita.
Calificación: Muy deficiente.
Sólo apto para gente que sepa mantener el estómago en su sitio y la mente bien amueblada durante sus (excesivas) trescientas doce páginas.
Lo mejor: Su comienzo.
Lo peor: Todo lo demás. Lo lineal de su extructura, la falta de esquema literario, la falta de objetivos, la falta de motivaciones, la falta de conflictos que favorezcan de forma real la trama, la ausencia de urgencia, la falta de escrúpulos y sensibilidad de la autora, su extremada e innecesaria ordinariez.



Escuchando MUSE "Hysteria"

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