03 marzo 2015

La música del silencio


Para los que somos fieles a la saga de "El asesino de Reyes" de Patrick Rothfuss, se nos está haciendo eterna la espera para poder saber el desenlace de la misma.

Quizá por ello, el carismático autor ha decido publicar una novela basada en uno de los personajes más queridos: Auri. Ella es la protagonista absoluta, en el sentido literal de la palabra, de "La música del silencio".
Pero no se trata de una novela concebida al uso habitual y esto puede resultar chocante o incluso decepcionante para el que se acerca a ella con grandes expectativas. No en vano, la historia versa sobre el enigmático personaje de Auri, la habitante del subsuelo de la Univeridad o de lo que ella llama "subrealidad", de la que únicamente sale una vez cada siete días para encontrarse con Kvothe, el único con el que accede fuera de su mundo mágico. Sin embargo en la historia el nombre de Kvothe no se menciona. Sabemos que se trata de él sólo los que hayamos leído los anteriores libros de Rothfuss. Para el resto, es alguien desconocido pero de vital importancia para la protagonista.
Si tuviéramos que describir a Auri dentro de nuestra realidad, seguramente sería lo que en psiquiatría se llama persona con "TOC" (transtorno obsesivo compulsivo).
Una vez que nos introducimos en su mundo, conocemos su visión del mundo que habita, la subrealidad, donde cada espacio, cada estancia, cada objeto, tiene una razón de ser, una función y una razón.
Ella es la responsable de mantener ese delicado equilibrio y para ello observa unas rutinas de limpieza que la permitan alterar lo menos posible el entorno que habita donde, a pesar de ser la única habitante, sólo hay un lugar seguro, donde ella puede curarse o remediar cualquier intrusión o ruptura del orden que allí impera.
Acompañamos a Auri a lo largo de una semana, en la que cada día se caracteriza por lo que en él se puede o no hacer/esperar, mientras busca el regalo adecuado para cuando él (Kvothe) regrese tras los siete días.

Practicamente podría decirse que es una improvisación, una fabulación del autor que deja llevar la historia por las necesidades de su protagonista, de forma libre y sin seguir los esquemas narrativos tradicionales, dejando a Auri expresarse y contar su mundo, sus sentimientos, sus sensaciones. Y lo cierto es que uno sucumbe. Se deja arrastrar por ese inquietante laberinto de grutas inhóspitas y lugares olvidados que la magia convierten en algo bello, especial y único.

Calificación: Bien
Un eficaz ejercicio de estímulo de la fantasía. Un cuento para adultos que creen que la magia está en todas las pequeñas cosas cotidianas.

Lo mejor: La lógica que impera dentro de ese aparente caos; La búsqueda del regalo; No se parece a ningún otro libro que uno pueda haber leído.

Lo peor: Que no se consiga olvidar las leyes del mundo real y se tienda a psicoanalizar al personaje perdiéndose la magia que encierra la historia.

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