10 enero 2006

Tokio Blues

Este ha sido mi primer libro del año. Escrito por Haruki Murakami es de esas historias intensas que uno las siente propias, con una capacidad narrativa introspectiva innata en la mayoría de escritores asiáticos. Uno sucumbe a los recuerdos de su protagonista, Watanabe, de sus años universitarios, en el Tokio de los sesenta, en esa incierta etapa que supone el preámbulo de la madurez, cuando uno ni es joven ni es viejo, cuando al llegar a la Universidad, que se supone que nos abrirá los caminos de la vida, descubrimos que sólo es un atrezo más donde la muerte es casi una constante que marca nuestra evolución.
Con unas maravillosas descripciones, con sentimientos crudos, reales, sexuales, Watanabe recuerda como a la muerte de su mejor amigo, Kizuki, su vida se unirá a la que fuera su novia, Naoko en una relación poco convencional condicionada por los fantasmas del pasado que se trunca cuando la inestabilidad psicológica de Naoko la obliga a ingresar en un centro de reposo. Este momento marcará profundamente el destino de Watanabe que irá madurando a golpes de dolor y experiencias hasta que se cruza en su vida Midori, una joven deshinbida y llena de vida totalmente opuesta a Naoko, que le llevará a replantearse sus creencias, sus responsabilidades y el concepto que hasta entonces tiene de sí mismo.
Uno se sumerge dentro de este dramático viaje lleno de ironía, superación, esperanza, donde la vida y la muerte juegan su particular partida donde todos pierden y todos ganan. Sus personajes son tan reales que duelen y tienen la capacidad de romovernos por dentro. Los sentimientos son intensos sin caer en falsos sentimentalismos. La sexualidad cobra un importante protagonismo como termostato de la vida. Sencillamente, indispensable.
Calificación: Sobresaliente.
Absolutamente recomendada para todos los que se sienten vivos.
Lo mejor: Sus personajes, sus descripciones, las conversaciones entre Watanabe y Midori, las visitas de Watanabe a Naoko, la historia de Reiko.
Lo peor: Tan real que duele.


Escuchando CHRIS DE BURG "Lady in red"

5 comentarios:

Angel dijo...

No lo conocía, pero tomo buena nota. Todo lo japonés contemporáneo que he leido hasta ahora no me ha decepcionado. Es otro mundo ;)

José Sans dijo...

Hola:
Hacía tiempo que no te visitaba, espero hacerlo más frecuentement.
Tengo muy buenas referencias del libro, además de la tuya, y será cuestión de leerlo.
Gracias por tus recomendaciones.
José

Afrodita dijo...

Oye, suena muy bien!! Tomaré nota!! aunque ahora tengo 4 libros en espera por leer, más el q estoy leyendo... Pufff!!! Q estres!! jajajaja Pero es q tengo muypoco tiempo últimamente para leer.
Besotes

Nohayviento dijo...

Qué curioso, no se porqué no me atrae lo japones en la lectura, o en las pelis, sin embargo me han dado ganas de leer esto. Lo tendré en cuenta. Besos.

Mardolo dijo...

ÁNGEL: Ten por seguro que disfrutarás con este relato. Anímate a leerlo si puedes.
Un abrazo.
JOSÉ SANS: ¡Cuánto tiempo sin saber de tí! Me alegro de tu visita. Créeme que disfrutarás con su lectura.
Un abrazo.
AFRODITA: ¿Cuatro libros para leer ahora? Menos mal que no tienes tiempo, jajajja. Yo los voy leyendo uno a uno en los trayectos al trabajo que son los únicos de los que dispongo. Ponlo en tu lista de pendientes. Te encantará.
Un abrazo.
SILVANA: Pues a mi es una cultura que me llama poderosamente la atención. Hace 15 años trabajé en una empresa china y su filosofía de enfrentarme a las cosas, la espiritualidad que buscan, la importancia que le dan a la familia... me encantaron. Tuve oportunidad de disfrutar también de algo de su música y es... increible! ¡Anímate! No lo lamentarás.
Un abrazo guapetona.