21 febrero 2006

Ecos del ayer

Me cuesta un poco decidirme como haré este post. Mentalmente lo he elaborado muchas veces pero a la hora de plasmarlo, no sé ni como resultará.
Me invade los últimos días cierta dejadez y falta de ánimos para plasmar lo que siento y/o me ocurre aunque imagino que será pasajero. Estoy en esos días en los que prefiero ser voyeur de otros espacios, con otras historias que no sean las mías.
Han sucedido cosas, bastante buenas y otras no tanto y ha habido reencuentros con el pasado que me han removido cosas que creía olvidadas hasta el punto de hacerme asfixiante mi propia realidad.
Pero vayamos por partes.
El fin de semana no fue tan malo como presentía. Los niños mejoraron, (algo), lo que nos permitió dejarles con los abuelos la noche del sábado para salir a cenar. Lo necesitábamos. Estuvo genial aunque fue de esas cenas que uno hace cada mucho tiempo (120 eurazos) y después como no podía ser de otra manera, una intimidad deseada y disfrutada que sabía a poco. Al día siguiente estabamos cargados de energía al 100% y disfrutamos en compañía de la familia, con los niños, de una jornada dominical tranquila que favoreció que el lunes arrancara con buenas vibraciones.
En el viaje de regreso a casa tras salir del trabajo, coincidí con MJ en la Renfe. Hacía algo más de un año que no la veía desde que nació su sobrina, y... me dejó descolocada. MJ tiene tres años menos que yo y fue en mi época de insitituto una de mis amigas inseparables. Eramos un grupo de 8 donde sólo ella, O y M cobraron para mí el significado auténtico de la palabra "amistad" aunque por cosas de la vida, el tiempo se encargó de tirar al traste mi idea de la amistad. Fue con la aparición de V en nuestro grupo, una chica simpática (excesivamente simpática) que entre otras cosas tuvo la "virtud" de encandilar a G, mi objeto deseo de aquellos años. G fue, antes que mi costillo, un chico muy importante, en mi vida. Mi primera relación "seria" (entendiéndo por seria que no era el típico rollo de paso, no hablamos de planes de matrimonio). Pero antes de que eso fuera así, tuve que sufrir el martirio de ser "la amiga confidente de G" por su penas de no conseguir a V. Y ella, que era "muy buena amiga", no quería salir con él por mi (y una mierda, lo que sucedía es que G no era suficiente para ella) pero curiosamente, cuando G y yo comenzamos a salir, le encataba ir de "calientabraguetas" aunque de nada le sirvió, dicho sea de paso. El orgullo masculino herido, es el peor enemigo que pueda tener una mujer. Me estoy extendiendo mucho...
Que V y yo, no nos soportábamos, cantaba a la legua, pero el problema estribaba en que ella y MJ compartían clases, vivían prácticamente en la misma calle y tenían otros amigos comunes y yo empecé a distanciarme en favor de O y M. Mi historia con G acabó, hubo gente de transición, uno de ellos, "el andaluz", le gustaba a MJ pero a él ella no y... la cosa se fue crispando. Siempre he creído absurdo no salír con alguien porque una amiga esté interesada en él si esa persona, en definitiva, estes tú con ella o no, jamás estará con esa amiga tuya. Porque en definitiva, nadie es dueño de nadie. Luego yo conocí a mi costillo, cambié de trabajo, ellas siguieron en la Universidad, y/u opositando, cada una empezamos a conocer a gente nueva, íbamos quedando menos... y lo que suele pasar. Yo por entonces atravesé la peor época de mi vida por enfermedad y el divorcio de mis padres y, a pesar de todo, sólo confie a MJ el diario negro que llevé de aquella época. Lloró mucho por lo que leyó y pudo entenderme un poco mejor. Para la gente, yo era feliz porque siempre le sonreía a todo el mundo y pensaban que no sufría por lo que todos tenían problemas menos yo y sólo MJ conoció la realidad. Por eso cuando me casé y antes incluso, que mi piso era el punto de reunión de todos, no entendí jamás que ella me recriminase que mi relación con V fuera tan fría. V y su pareja venían siempre a nuestra casa, cuando quisieron pero cuando tuvieron la suya, no tuvieron la delicadeza de invitarnos a verla pero sí para invitarnos a su boda (a la que desde luego no fui) y desde entonces, mi idílico grupo amistoso se fue al garete. (Esto es un poco a groso modo, pero sería eterno contarlo de forma más pormenorizada).
MJ vino a verme sin que V lo supiera, hasta que un día ella dejó de interesarse por mí en el momento más importante de mi vida: mi maternidad y entonces dije que se acabó. Que no quería saber nada de nadie. Cosas de la vida, su hermana mayor, M y su marido J, son nuestros mejores amigos actualmente por lo que, aunque sea de refilon, hemos sabido la una de la otra. Por eso ayer, cuando me la encontre en la Renfe, tuve temor de su reacción pero el tiempo, que es un sabio curandero, nos permitió que tuvieramos una conversación fluída, y que un trayecto de treinta minutos se nos hiciera corto, por lo menos a mí me lo resultó, y con ganas de saber más la una de la otra, y de recuperar el tiempo perdido... el tiempo dirá. Yo por mi parte estoy dispuesta a intentarlo, aunque reconozco que tengo miedo. La sombra de V es muy alargada.
Y si esta visita del pasado no fuera suficiente, mi Sister A y Mami me trajeron a la memoria los problemas de siempre, los que me ponen la angustia en el cuerpo, la ansiedad en el alma y la sombra del miedo a que cualquier día, ocurra lo peor. "La loca" ha vuelto a hacer de las suyas en casa, las ha agredido y coaccionado, hasta tuvo que ir la policia a casa y yo... una vez más... he deseado exterminarla. Me enfurece, me llena de coraje que a pesar de esta conducta alguien se empeñe en defenderla y en instar a Mami a acogerla "porque no es ella, es la enfermedad" Y UNA MIERDA, LA ENFERMEDAD. ES MALA, ES UN VENENO. Y está acabando con la existencia de Sister A y de Mami hasta el punto de aniquilar sus ganas de vivir. ¡LA ODIO!.


Escuchando ESTOPA "No quiero verla más"

5 comentarios:

leodegundia dijo...

Quizás fue bueno que te reencontaras con tu vieja amiga aunque sólo fuera para charlar un rato.
De lo que cuentas en la última parte, tal vez me perdí algo en otra ocasión porque no lo entendí, así que nada te puedo decir.
Un abrazo y me alegra saber que las cosas van un pcoo mejor.

Afrodita dijo...

Hay veces q por pequeñas tonterías terminamos separandonos de nuestros amigos... Pero si en el tren estuvisteis a gusto, a lo mejor ahora es el momento de volver a retomar vuestra amistad.
Suerte
Besotes

PATRICIA/RICARDO dijo...

Hola Mardolo,es bueno de vez en cuando encontrarse con gente que nos trae viejos recuerdos,fijate que el solo hecho de hablar en el tren dio motivo para este post,yo soy de los que creen que las amistades cuando se resquebrajan ya no son nunca mas lo mismo,pero siempre hay esepciones,ojala sea la tuya,te mando un beso....
Ricardo....

Mardolo dijo...

LEO: Fue un instante en el que el tiempo se detuvo, aunque es poco probable que se vuelva a repetir. Han sido muchas cosas las que nos han distanciado, no todas están en el post, desde luego, y como cuando se arruga un papel, lo vuelves a recomponer, pero no vuelve a recuperar su estado original.
De la última parte tranquila, en ocasiones hago referencia a estas personas a modo de desahogo personal, pero nunca he detallado nada.
Un fuerte abrazo.
AFRODITA: Tienes razón aunque en esta ocasión han sido realmente una suma de muchas cosas bastante importantes (para ambas). Es posible que recuperemos el diálogo aunque la amistad, al menos tal y como era antes, esa será prácticamente imposible recomponerla.
Un abrazo.
RICARDO: Totalmente de acuerdo con lo que expones. Aunque es bueno saber que desde la distancia, y hablando, las cosas se pueden ver desde otro punto de vista.
Un fuerte abrazo.

Penurias dijo...

Mmmmmmm, parece mentira, verdad? lo mayores que somos y aún a veces nos comportamos como quinceañeros en la amistad y el amor. Espero que podais reanudar vuestra amistad con normalidad. Un besote.