10 enero 2008

La mujer del quinto distrito

Si alguien piensa que Paris es sólo "la ciudad de la luz" o "del amor", está terriblemente equivocado. Esta encantadora capital puede convertirse en el infierno personal de cualquier persona, más cuando se llama Harry y viene en busca de una vida nueva tras una sonora ruptura matrimonial y una brillante carrera como profesor universitario tirada por tierra y sin visado de trabajo.
Así arranca esta historia de Douglas Kennedy, un relato deprimente y sórdido con un protagonista de víctima de los errores ajenos que asume y amplifica como propios. La bajada a los infiernos absoluta de un hombre acorralado por su conciencia y el mundo que le rodea, resignado a vivir en una "chambre" de un suburbio de París, entre los millares de ilegales de la capital francesa, viviendo en condiciones infrahumanas y aceptando un extraño empleo como vigilante nocturnos que le permita subsistir el tiempo suficiente para reconducir su vida y conseguir el perdón de su hija, que tras la ruptura, le niega la palabra. Hasta que aparece Margit, una mujer húngara con la que entablará una extraña relación que condicionara todas y cada una de las situaciones de su vida, como el ángel vengador de todos los agravios de Harry, argumento que resultará poco sólido cuando tenga que enfrentarse a la justicia francesa.
Un relato oscuro, descorazonado e intrigante a cuyo encanto uno sucumbe, empatizado con las desgracias de su protagonista y su sufrimiento hasta que un giro inesperado del relato rompe todas las previsibles situaciones hasta llegar a una resolución que más parece un castigo que una puerta de esperanza.
Calificación: Bien.
Para los que aún creen que la mujer es el sexo débil.
Lo mejor: su inesperado giro; el inquietante personaje de Margit.
Lo peor: la angustiosa decadencia que destila la historia.


Escuchando MUSE "Hysteria"

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