21 enero 2008

Ladrón de almas

Esta novela de Yrsa Sigurdardottir tiene un argumento en contraportada la már de atractivo para aquel que, en busca de una lectura inesperada y emocionante, fije sus ojos sobre su portada, donde se intuye un rostro difuminado que parece mirarnos desde el más alla.
Su comienzo, no defrauda. Es intenso, triste y demoledor. Luego, a medida que se pasan las páginas, no son pocas las ocasiones en que uno siente que le han tomado el pelo y que le están contando algo totalmente diferente, aunque la autora tiene el ingenio suficiente para componer una historia, tópica y cargada de tópicos, que explican el enlace entre su principio, de un tono infinitamente superior al del resto de la narración, con los sucesos que plantea el libro y casarlos con un final, más o menos complaciente.
Arrancamos en un pueblo de islandia donde en lo que antaño fueran dos granjas, en la actualidad se ha construido un hotel "new age", (con tratamientos para la mente además del cuerpo y con actividades tan estrambóticas como disponer de un especialista en la lectura de áuras), en cuyas inmediaciones aparece asesinada en extrañas circunstancias la arquitecta del complejo. Inevitablemente, las sospechas recaen sobre Jonás, el director del hotel, quien se pone en contacto con Zora, la misma abogada con cuya colaboración adquirió los derechos de compra del complejo donde ahora se levanta el hotel, para que le represente y averigue la verdad. Zora, convencida de la inocencia de su cliente, comenzará a indagar con la ayuda de su pareja, Mathew, los motivos que llevaron al asesinato de Birna, investigando en sus últimos proyectos, entre los que se encuentra la ampliación del actual hotel, sobre unos terrenos que ocultan un antiguo secreto familiar, que alguien no está dispuesto a que se descubra. Pero todo se complicará con un nuevo asesinato.
El argumento en sí, podría ser bastante para elaborar un relato intenso, verosímil y con el suspense necesario para el éxito, pero que la protagonista sea una suerte de atolondrada que por arte de birlibirloque descubra las cosas y presuma de una inteligencia de la que, a todas luces, carece, dan al traste con todos los propósitos.
Salvo contados pasajes, la historia se sigue más por inercia que por interés.
Calificación: Suficiente.
Sólo si uno no tiene a mano algo mejor para leer.
Lo mejor: Su capitulo inicial.
Lo peor: la "polivalente" Zora, que igual es investigadora, que abogada¿?, que madre¡!, que... Sin comentarios.


Escuchando TRAVIS "My eyes"

No hay comentarios: