17 enero 2008

Un día de cólera

Lo confieso. Me gusta Pérez Reverte, aun cuando sus novelas, escritas de forma eficaz y con un ritmo impresionante, se estropeen en absurdos finales. De hecho, tengo firmado de su puño y letra el primer volumen de la saga del "Capitán Alatriste".
Por eso estas navidades, me regalaron el libro además de que versa sobre el día más importante, historicamente hablando, en Madrid: el 2 de mayo de 1808 del que se cumplirán dos siglos este año.
No es una novela, sino una crónica de esa jornada que pasó a la historia por el emblemático y patriótico levantamiento de la ciudad de Madrid contra la ocupación francesa que sentaría las bases de la Guerra de la Independencia en todo el territorio nacional.
Quizá por tratarse de un crónica, exhaustiva y muy bien documentada, adolece de una falta de progresión narrativa que la convierte en un mecánico registro de datos falto de emoción y profundidad que harán abandonar a más de uno este necesario reconocimiento al coraje de un pueblo que presentó batalla sin recursos, más que su voz, su arresto y su coraje, al mayor ejército de la época, ante la pasividad de unos gobernantes que ofrecían a los invasores una nación en bandeja de plata. Sólo por la memoria de esos héroes y el afán de profundizar en la historia, algunos continuamos leyendo los sucesos de esa jornada, que se van intensificando hacia su medio donde ya el autor incide sobre algunos personajes más concretos que irán cobrando mayor importancia a medida que avanza la sublevación y los enfrentamientos son más contundentes, hasta llegar al episodio de la resistencia del Parque de Monteleón, protagonizada por los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde, dos de los héroes de ese día en Madrid junto a miles de ciudadanos, hasta ahora anónimos, el pasaje más intenso y mejor llevado, que invitan a terminar esa sangrienta jornada y ser testigos de la crónica de la cobardía de los gobernantes, los fusilamientos de la madrugada del 3 de mayo en el monte de Príncipe Pío, (inmortalizados por Goya en un sobrecogedor lienzo) y en definitiva, honrar a todos los muertos ese día, por luchar por su libertad.
Calificación: Bien
Para todos los que disfrutan con la Historia.
Lo mejor: la resistencia de Monteleón; cuando Reverte se atreve a narrar más allá de los datos y crónicas de la época; los retratos de Daoiz y Velarde tan difamados por sus contemporáneos.
Lo peor: La enumeración de nombres, apellidos y profesiones de los madrileños protagonistas de la jornada, (entendiendo que el sentido que Reverte busca en ello es sacarlos del anonimato reconociendo la entrega de sus vidas ), pero que resultan tediosos al no profundizar en el devenir de sus historias y ralentizan la crónica dificultando el seguimiento de otros datos de la jornada de mayor interés.

Escuchando MELOCOS & NATALIA 5ª ESTACIÓN "Cuando me vaya"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Reverte es un autor sobrevalorado.